Hace más de un año, cuando todavía vivíamos en Miami, estábamos explorando la idea de irnos a otra ciudad de Estados Unidos.
Un día, sentados, mi esposo me dijo: “Lo que a mí me preocuparía eres tú. Tus amigas. Que te sientas muy sola en una ciudad nueva”.
Yo le dije: “¿Qué? Eso es lo último que me preocupa. Tú sabes cómo soy yo. Siempre he tenido amigas en todas partes y sé que donde vaya las voy a encontrar”.😏
Y me quedé pensando: WOW, qué certeza tengo de esto. 😁Debe ser la misma certeza que tienen las personas que siempre han sabido cómo hacer dinero y que, aunque se quiebren, saben que van a volver a lograrlo.
Y entendí lo importante que es la convicción de que algo va a pasar.
Pero mi certeza de hacer amigas no apareció de la nada. Viene de todas las veces que ya lo he vivido. Cada vez que llegué a un lugar nuevo e hice amistades, mi cabeza guardó la prueba. Es una certeza construida con logros que he ido acumulando y que demuestran que puedo hacerlo.
Siempre he hecho muy buenas amigas donde he vivido y, aunque a veces parecen caídas del cielo, sé que también ha sido porque yo he dado de mi parte: me he puesto en situaciones incómodas para conocer personas, me he atrevido a iniciar con un “Hola”, a ir a lugares donde no conozco a nadie a pesar de la pena inicial, me he propuesto entrar a un lugar y sonreír (soy muy alegre, pero si me pongo seria parece que fuera a pegar, jaja 🤭), etc.
Meses después de esa conversación con mi esposo, estamos en una ciudad distinta a la que habíamos pensado, y yo ya con una vida social más activa que la que tenía en Miami.😅 Con un grupo de amigas de mucha hermandad en el condominio donde vivo y con una amiga del colegio de mi hija con la que he podido compartir cosas profundas.
Y mi hija ni se diga… Lo bonito es que estos hábitos que realizamos y que construyen certeza también se transmiten a nuestros hijos y a quienes nos rodean. Ella los ha ido absorbiendo y aplicando en ciertos momentos.
Y creo que todos tenemos esa certeza en algo… en algo en lo que hemos recogido suficiente evidencia.
Así que esta es una invitación para que, cuando nos sintamos inseguras o queramos lograr algo… empecemos simplemente dando unos primeros pasitos 🚶♀️: salgamos de nuestra zona de confort, aprendamos algo nuevo, probemos… y vayamos acumulando evidencia hasta que nuestra mente lo vea como certeza.
Y si quieres tener la certeza de tener una práctica constante de yoga… empieza poco a poco también: ponte 2 o 3 días de práctica, agéndalos y ve cumpliéndolos.
Responde abajo tu nivel de práctica física de yoga y pronto te envío una lista de clases para que empieces a acumular evidencia que puedes tener una práctica constante.